Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2013

A tus crímenes proyectivos

Deja de modelarme a tu figura. El frustrado artista que nunca pudo superar su tormenta de amargura regresa ahora siendo un caprichudo. Juegas desgraciado a Dios vanidoso, altivo y desmedido, que habitando su ya ahogado mundo doloroso, por todas partes hoy lo va prestando. Confundiendo tus manos con el viento quien humildemente acaricia y toca, crees ser tú aquello que feliz siento cuando mi soledad al aire evoca. Conocer el mundo entero, tu sueño, pretendes completar al ignorar su inmensa complejidad, y por ello celebras a tus sombras proyectar. Deja a los pájaros hacer su vuelo, no los limites a tu tragaluz, eres libre, engañate con tu velo, pero a mí no me claves en tu cruz.

Nocturno

No es que no pueda dormir de noche, es que no debo: "Es de noche: medito triste y solo a la luz de una vela titilante y pienso en la alegría y en el dolo, en la vejez cansada y en juventud gallarda y arrogante. Pienso en el mar, quizás porque en mi oído siento el tropel bravío de las olas: estoy muy lejos de ese mar temido del pescador que lucha por su vida y de su madre que lo espera sola. No solo pienso en eso, pienso en todo: en el pequeño insecto que camina en la charca de lodo y en el arroyo que serpenteando deja correr sus aguas cristalinas... Cuando la noche llega y es obscura como boca de lobo, yo me pierdo en reflexiones llenas de amargura y ensombrezco mi mente en la infinita edad de los recuerdos. Se concluye la vela: sus fulgores semejan los espasmos de agonía de un moribundo. Pálidos colores el nuevo día anuncian y con ellos terminan mis aladas utopías." — Neftalí Reyes

Carta al Amor

Hola, después de saludarte me gustaría comunicarme el último pensamiento que ronda y acosa mi cabeza: Muchas veces había escuchado ya la popular afirmación de Calderon de la Barca, "la vida es sueño", sin embargo no la entendía nunca como hasta ahora, después de reconocerla en un poema de su contemporáneo temporal, pero más importante, contemporáneo también de estilo: Quevedo. Cierto es que la convicción de que la vida es sueño puede envolver una metafísica apabullante que provoque una suerte de nihilismo material, pensamiento conveniente para cualquier religión dicho sea de paso, no es esta la implicación que me posee y ocupa. Su verdadera importancia recae en que me permite explicar algunas cosas; a ti en mí, por ejemplo. Para explicar mejor a qué me refiero permíteme hacer pasar a un tercer invitado literario, el último, lo prometo. Borges en algún ensayo propuso que (acaso) le parecía reconocer en la literatura una suerte de energía propia ...