Me parece curioso que fuera precisamente hoy pero pasó, hoy me vino un "recuerdo". No me sobran las comillas pues desde hace algún tiempo no confío completamente en mi memoria, menos cuando se trata de recuerdos emocionales y menos aun cuando dichas memorias pertenecen a la infancia, pero a pesar de todo recordé. Recordé gracias a mi perro. El can tiene la simpática costumbre de buscar algún acompañante humano que se halle en reposo, ya sea sentado o acostado, para colocarse a su lado y dormir placidamente. Hoy me buscó a mi y después de acostarse no pasaron cinco minutos cuando ya dormía, sin embargo y para la eterna inconformidad de mi querida mascota es imposible que yo o cualquier otra persona de la casa permanezca durante el día (pues sin duda en la noche sucede) por mucho tiempo en el mismo sitio, así que pasados unos diez o quince minutos me levanté despacio, con delicadeza, buscando no molestarlo demasiado, claro que de cualquier forma se despertó, pero mi propósito...